Dark Music

jueves, 10 de marzo de 2011

El Retorno de Naara IV.... Continuación


Preguntan si logré escapar de las garras de Naara? Afortunadamente lo hice, son fuertes pero al acercarse la multitud luego de escuchar los gritos, fue causal y efecto perfecto para lograr escapar…

Al pasar los días, decidí llegar a su castillo de retiro, pero ¿Cuál fue mi sorpresa, al encontrar este completamente deshabitado?, encontrar varios cuerpos desmembrados y casi sin rastro alguno de sangre regados por toda la casa, y un pequeño diario, con cubierta negra y un pentagrama en su centro. En la primera hoja, discriminaba una clase de oración demoniaca, según lo que pude concluir de su lectura invocaba a los demonios del averno para que contrajeran vínculos con los cuerpos de vampiros, todas las paginas estaban escritas con sangre, y al parecer contenían oraciones, maldiciones, rituales, pactos, pero esperen! Fue esa última página que capto mi atención, jamás olvidaré dichos escritos.

Viena, enero de 1857

“Mi impotencia se acrecienta, han sido innumerables las veces que ese maldito logra escapar de mi legión, pero será por poco tiempo ya que su corazón será aplastado por mis manos, sus entrañas serán el alimento de perros hambrientos, todo ello, lentamente… Ahora quiero olvidarme de ese adefesio, por lo pronto me daré un baño de sangre con mi fiel Vaggar, mientras escucho los gritos agonizantes de las pobres doncellas empaladas que yacen alimentando mi gran bañera, lentamente su sangre brota por los afilados bambús mientras que el olor fétido de los cadáveres que decoran el rededor de esta estancia me llevan a la excitación máxima.

-Gracias a Dios, me he salvado de una muerte segura, y he venido aquí, será el ultimo lugar donde me buscaran… exclamé. – O mejor, gracias a el demonio exclamo una voz femenina que surcaba mi espalda, sentí un fuerte golpe… Y.

By: James Kantillo

1 comentario:

  1. Me gusta mucho la historia. No sé qué decir, creo que me atrapa porque carece del exceso de sentimentalismo de tantos relatos de vampiros que he leído.

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